domingo, 23 de octubre de 2011

Pequeñas, firmes, ligeras palabras

¿Por qué quisiera una esposa virgen?

Por una sencilla y pequeña razón: de esa manera, y sólo si yo también lo soy, ella sería completamente mía, pero, no malinterpreten lo que digo, no es un pensamiento machista, ni se está tratando a la mujer como un objeto, por que aquello es recíproco, ella sería mía pero, al mismo tiempo y con la misma intensidad, yo sería de ella, pero si ella no lo es la estaría compartiendo con el hombre o con todos los hombres conm los que ella hubiera podido acostarse, como se dijo en la anterior entrada, no se entregaría esos dos regalos.

Por otro lado, a pesar de que esto es lo que yo ansio, espero y pienso no se lo que me depare el futuro y si mi compañera, con la que estaré toda la vida, no lo es, sólo espero que haya cambiado para el momento de conocerme.

Att
JFP

domingo, 16 de octubre de 2011

Firmes palabras en pequeño formato

            Las hermosas damas, las preciadas mujeres, aquellas dulces florecillas, tienen una importancia, que al parecer ni ellas mismas conocen, también parecen olvidar, a veces, lo necesarias que son. Tampoco conocen o se acuerdan de lo completamente bello que es su virginidad, de lo especial que es darla a quien corresponda.

             Pero ¿cuál es su importancia? ¿en que radica su belleza?

            Hay dos formas de entregar la virginidad, una de ellas es darla, la otra perderla. Uno, las mujeres, la perdemos, o la pierden, si se entrega sin importar a quién o sin importar en que momento lo hacemos. Hay un momento y lugar para todo, pero a veces olvidamos que la virginidad es un regalo, uno tan grande y magnánimo que es casi invisible, es demasiado sutil para verlo siempre con claridad, y puede olvidarse demasiado pronto, y si se pierde no puede recuperarse, no es que no pueda hacerse nada más, pero tenerla de nuevo es imposible. Y ¿darla? ¿que es lo diferente?

            Es simplemente el modo, el lugar y, siendo casi lo más importante después del primero, a quién. Dar la virginidad, no es entregarla de cualquier forma, debe ser bello, romántico, con pasión, debe tener un momento especifico y especial, debe ser... espontánea, no se debe obligar a ello, por ejemplo, si el novio le dice a su "amada": si no "haces el amor conmigo (sexo)" es que de verdad no me amas, la "amada", la novia, debe dejarlo, él sólo está utilizándola para obtener placer, y, sólo por ser hombre se lo digo a las mujeres, tengan sus miradas en alto, no le entreguen la virginidad, que es un regalo que se lo deberían de guardar a su futuro esposo, a cualquier idiota que se los pida, no puedo decir que no he sentido impulsos, todos los hombres los tienen, pero si piensan que sólo con sexo pueden mantener a un hombre a su lado se equivocan, es más, si ustedes dicen que es mejor esperar, es más probable que el hombre se quede, tiene expectativas, pero, si se va él no vale la pena, porque no estaba por ustedes sino sólo por el sexo.

            Pero ¿que sucede con las damas que ya la han perdido? ¿no hay esperanzas? todo lo contrario, la esperanza es lo último que se pierde junto con la libertad, es más siempre van de la mano, nunca hay libertad sin esperanza y esperanza sin libertad, sé que es difícil el cambio, pero ese es lo más importante y lo único que les queda por hacer, darle el regalo, darle la alegría a su esposo u esposa, de saber que esperaron por él o por ella, a pesar de que aquel regalo no pueda ya entregarse, a pesar de aquella perdida.

           Por eso preguntenle a sus amigos lo siguiente ¿quieres tú una esposa virgen? y les aseguro que les responderán que sí (yo quiero una esposa virgen) es más podría apostar que aquello es lo que más desean, por que de esa manera ellos, yo, sabrán que es realmente suya. Cada uno se va a entregar totalmente al otro al darse mutuamente su virginidad, se poseerán mutuamente;  siempre tiene que venir de las dos partes, por eso personalmente espero poder cumplir esa promesa de esperar a aquella pareja que siempre irá junto a mi, pase lo que pase.

          Atentamente
                   JFP

martes, 11 de octubre de 2011

Quisiera pedirles disculpas por no haber escrito en estos días, tenía parcial, el cual no estaba fácil.

miércoles, 5 de octubre de 2011

El poder de las Pentatónicas

El video esta en inglés pero lo verdaderamente importante es como McFerrin es capaz de inducir al cerebro con una escala musical, bastante interesante.


domingo, 2 de octubre de 2011

Pequeñas y firmes palabras-Parte 3

¿Qué son las relaciones?

           Son un dar más que un recibir, el cual debe proceder de cada una de las partes, las cuales deben ser generosos en igual medida y con espontaneidad, el otro no debe esperarlo, y si lo espera hay que sorprender a ese amigo (a), a esa novia (o) a esa esposa (o) (esto especialmente en los cumpleaños o en las fiestas como "El día del amor y la amistad"). Por eso es que hay que ser sutiles, son mejores las cosas pequeñas dadas regularmente que las grandes de forma esporádica.

           Lamentablemente algunas personas han olvidado lo anterior: los que han sido mencionadas tácitamente en entradas anteriores, uno mismo, los amigos, los vecinos, la esposa o esposo, la novia o el novio. Algunos donde han olvidado el arte de la sutileza otros lo descubren, y estos, conservo la esperanza, de que nunca lo olviden. Ese arte es crucial, en mi opinión, para que una relación pueda conservarse y llegar a ese destino tan esperado (el cual es muy difícil saber cuál es, sólo alguien muy sabio podría saberlo con años de anticipación), el cuál no debe y no puede ser egoísta, cada pareja debe trabajar hombro con hombro, cogidos de la mano, enfrentado lo que se les venga encima: los momentos difíciles, los fáciles, pero siempre mirando en una sola dirección, no puede ser "un yo quiero" sino "que queremos" o "que quieres y como podemos lograrlo juntos". En otras palabras las relaciones no son como un Yo-Yo, el cual siempre vuelve al punto de donde inicia: uno mismo. Las relaciones deben ser más bien como un río, el cual se desprende de si mismo para nutrir a otros, lo que a su vez permite que un círculo más grande de organismos, de partes de un mismo ser, puedan surgir y crecer, pero, lo más importante, es que ese río sin los árboles, sin los animales que polinizan aquellos, sin esas flores, sin la hierba, esa fuente de agua dejaría de existir, se secaría, dejando una tierra árida,  en la cual nunca más crecerá algo tan bueno y hermoso. En otras palabras cada uno de los elementos de ese ecosistema, de esa interacción es necesario, es imprescindible para la supervivencia del otro. 

         Eso es lo que en mi opinión son las relaciones, y espero que sea un poco más lógico, aunque sea en verdad mucho más difícil que la forma egoísta de verlas, porque es más fácil pensar en uno mismo que en el otro: lo segundo conlleva más trabajo, tiene sus altibajos, y sus muy bajos, en el Tú a Tú hay momentos muy difícil de sortear, obstáculos que parecen demasiado grandes, pero en esta parte es donde radica la belleza de las relaciones: el  como, ayudandose mutuamente, cargando el peso los dos juntos, es mucho más llevadero, pero que de alguna forma y en algunos sentidos es más difícil que llevarlo sólo. Es decir, el peso de una gran piedra se reduce a la mitad al ser llevada por dos personas, pero la dificultad está no en llevarla sino en poder coordinarse para poder hacerlo.

         Quisiera que pensaras en las anteriores palabras, que siempre intento hacerlo, que las medites y llegues por tu propia intuición a decidir si esto se acerca más a la verdad o se aleja perdiéndose en el vacío.

Atentamente
JFP

sábado, 1 de octubre de 2011

Lavado de las Manos, Responsabilidad Global

Esta es una noticia que apareció en la Agencia de Noticias de la Universidad Nacional de Colombia, mi Alma Mater, contiene información importante y necesaria no sólo para las personas hospitalizadas sino también para la vida diaria.


 
  • Una infección nosocomial es aquella que el paciente contrae en un centro hospitalario.
  • Los pacientes hospitalizados son más vulnerables a contraer infecciones por razones de su sistema inmunológico.
  • Las bacterias se hallan presentes en las personas, las plantas y en general en todo el planeta.



Bogotá D.C., sep. 29 de 2011 - Agencia de Noticias UN - Sin las bacterias no existiríamos los humanos, ni las plantas, ni los animales. Solamente una minoría de las bacterias causa daño.

Así lo aseguró la profesora Emilia María Valenzuela de Silva, investigadora del Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional de Colombia, quien agregó que las bacterias, en su gran mayoría, son importantes para el organismo y que existen miles de ellas que juegan un papel importante, por ejemplo en la flora intestinal para la digestión de alimentos.

“Una fracción muy pequeña de todas las bacterias hacen daño y actúan para sobrevivir”, afirmó la química farmacéutica, al tiempo que agregó que ellas tienen un sistema evolutivo que les permite adquirir genes para protegerse ante los antibióticos.

Vulnerabilidad
Las personas más vulnerables a contraer bacterias intrahospitalarias son las que tienen heridas abiertas o pacientes inmunodeprimidos, con bajas defensas en su sistema inmunológico, que generalmente se encuentran en las unidades de cuidado intensivo (UCI), en la unidad de neonatos o en unidades de quemados.

Estos pacientes especiales requieren o han sufrido procedimientos invasivos como los que se hacen en cirugía o mediante la utilización de jeringas, sondas, catéteres y otros materiales que deben atravesar su piel para suministrar medicamentos.

Fuentes de transmisión
La investigadora señaló que además de los procesos invasivos, un foco de transmisión muy importante son las manos del personal de salud encargado del cuidado de los pacientes. A pesar de las campañas de lavado de manos en todo el mundo, todavía se ven profesionales en este campo que no lo hacen o lo realizan de forma inadecuada, y en ocasiones una vez lavadas las manos las utilizan para abrir puertas, perillas de los baños o saludar, conviertiéndose en fuente de transmisión de las bacterias causantes de infección.

Además, las personas que no forman parte del personal de salud y que trabajan o visitan los hospitales también deben aprender a lavarse las manos. “Esta práctica permanente es, sin lugar a dudas, un procedimiento que ayudaría a disminuir las transmisión de bacterias dentro de las instituciones hospitalarias”, enfatizó la docente.

No le dé pena preguntar
El paciente tiene derecho a preguntar sobre el tratamiento y los procedimientos, entre los cuales el lavado de manos constituye una de las estrategias para controlar las infecciones intrahospitalarias. Ese mismo derecho lo tendría un comensal de preguntar al personal de un restaurante, sobre sus prácticas de lavado de manos en la preparación y suministro de los alimentos. Generalmente, los pacientes confían en la formación y responsabilidad de los profesionales de la salud para garantizar la mejor y más eficiente atención, “ello forma parte de los derechos de los pacientes”, dijo la profesora Valenzuela.

La investigadora aseguró que las malas bacterias se deben combatir de una manera inteligente, como llevar a cabo los tratamientos correctos con los antibióticos. “Las bacterias están todo el tiempo adquiriendo resistencia, de ahí la importancia de cumplir con lo señalado por el médico, quien es la autoridad para prescribir”, puntualizó.